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martes, 21 de diciembre de 2010

Seducir a un hombre en la cama,¡con truco!

¿Te crees que sabías cómo seducir a un hombre en la cama? Justo cuando pensabas que lo habías aprendido todo en las páginas de Cosmo –cada postura kamasutra, cada contorsión, cada chupetón o mordisco –, te revelamos los secretos de algunos trucos sexuales que hacen que incluso ciertas posturas kamasutra bastante convencionales parezcan mucho más que increíbles.
“Ampliar tu repertorio sexual acarrea más consecuencias que la de impresionar a tu chico o llegar al orgasmo”, afirma Laura Beltrán, sexóloga. “También es la forma de aumentar tu seguridad en la cama. Y explorar juntos alimentará vuestra intimidad y satisfacción sexual.”
Son todo ventajas, así que sigue leyendo y descubre nuestras deliciosas estrategias eróticas.

+ Sexo oral
Las mujeres más lanzadas saben que si, cuando están realizando sexo oral, añaden al asunto un baile de lengua ¡su pareja enloquece! Pero Olivia Cantolla, sexóloga, va más lejos y propone: “Masajea sus testículos con lubricantes adecuados, envuélvelos sin apretar con un cuadrado de film de cocina, y coloca tu boca sobre la zona. Pon tu lengua a trabajar y ¡verás! Seducir a un hombre nunca fue tan fácil...".
El plástico, sumado a los movimientos de tus labios, hará subir su termostato sexual y eso puede crearle una erección aún más fuerte. “El aumento de la temperatura hace que se dilaten los vasos sanguíneos, provocando que haya mayor circulación de sangre hacia el pene”, explica el doctor Alfredo Sarabia, urólogo.

+ Un truco sexual sorprendente
Si te entran ganas de hacer pis durante el acto, ¡aguántate! “Algunos informes sugieren que, si eres capaz de ignorar esa sensación de ganas de orinar, puedes conseguir una mejor estimulación del punto G, e incluso provocar tu propia ‘eyaculación’”, nos dice la ginecóloga Ana de Juan. Pero, eso sí, debes orinar después del sexo para evitar infecciones vaginales o urinarias.

+ El misionero reinventado
Una de las posturas kamasutra clásica es la del misionero, pero ¿quieres seducir a un hombre? Con estas modificaciones el misionero se convierte en algo nuevo... ¡y explosivo! Con tu pareja encima de ti, junta despacito las piernas mientras él te penetra, de tal forma que tus extremidades inferiores queden encerradas entre las suyas. “De esa manera rozará tu clítoris con mayor intensidad y os facilitará las cosas si tu chico está bien dotado, porque no te puede penetrar tan profundamente como para golpear tu cuello del útero, algo que resulta muy doloroso”, dice Bárbara Fuentes, sexóloga.
Truco secreto: manteniendo las piernas estiradas, prueba a presionar con la planta de uno de los pies el empeine del otro para apretar aún más.

+ Punto P...¡hasta el máximo placer!
Ya sabrás que a tu pareja le haces un favor si masajeas el perineo (ese trocito de piel entre sus testículos y el ano), pero quizás no sepas que tú también tienes tu puntito P.
“A MUCHAS MUJERES LES EXCITA LA ESTIMULACIÓN CLITORIANA, PERO PUEDE QUE DESCONOZCAN QUE EL CLÍTORIS ES DOS CENTÍMETROS MÁS LARGO QUE EL BULTITO QUE VEMOS EN EL EXTERIOR”, dice Ana de Juan, ginecóloga.
“Si estiramos el perineo (entre la vagina y el ano), la piel que recubre el clítoris se retraerá”. Sentaos enlazados por las piernas, juntad vuestras pelvis y arquead la espalda. Esto permitirá que se froten vuestros genitales mientras se estira ese trocito de piel tan sensible. ¡Riquísimo!

+ Sincronizar el vibrador
Puede que tengas algún juguetito a pilas que reservas para tus momentos a solas, pero compartirlo con tu chico multiplicará vuestro cociente de placer. Una advertencia: maneja su miembro con cuidado.
“PONERLE EL VIBRADOR DIRECTAMENTE SOBRE EL PENE PUEDE RESULTAR DEMASIADO INTENSO PARA ÉL –DICE LAURA BELTRÁN–. INTENTA EXPERIMENTAR CON LA ZONA DEL PERINEO, OTRO PUNTO CON UNA GRAN CANTIDAD DE TERMINACIONES NERVIOSAS PERO NO TAN SENSIBLE.”
Para empezar, excítale masturbándole con la mano, enciende el vibrador a mínima potencia y colócalo justo detrás de sus testículos, apretando con firmeza el perineo. Si le crees capaz de soportarlo, aumenta la potencia del vibrador a medida que incrementas la velocidad con la que le masturbas.

+ El Perrito...¡mejorado!
Otra de las posturas kamasutra que más fama tiene es la postura del perrito. Es la segunda postura favorita entre los hombres porque es primitiva y perfecta para un polvete rápido. Puedes seducir a un hombre con esta postura reinventada, vamos a ver cómo. Hay un truco sexual que lo convertirá en una maravilla para ambos. Empezad en la postura del perrito clásica, pero agacha el torso hasta que tu cabeza se apoye sobre uno de tus brazos.
De esa manera, te quedará libre la otra mano y podrás agarrar la base de su pene mientras te penetra. Esta modificación tiene bonificaciones eróticas: “Su pene entra en una dirección distinta a la natural de la curva de tu vagina y eso hace que aumente la fricción del miembro –dice Beltrán–.
Asimismo, la presión de su pene sobre la cara posterior de tu vagina provoca cierta estimulación anal que muchas mujeres encuentran superexcitante”. También evitarás la incomodidad que a menudo acompaña esta postura sexual, añade la ginecóloga Ana de Juan. “En dicha posición, el cuello del útero se halla más alejado, así que es mucho menos probable que él lo golpee durante el acto sexual”.

sábado, 9 de octubre de 2010

Los estadounidenses son imaginativos en la cama!!!

Los estadounidenses tienen "una enorme variedad en el repertorio sexual", concluye un estudio basado en una encuesta nacional, que destaca al menos 40 prácticas sexuales diferentes.

El estudio, divulgado en días pasados, muestra "una enorme variedad en el repertorio sexual de los adultos de hoy en Estados Unidos", subrayaron los autores del Centro de Promoción de la Salud Sexual (CSHP, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Indiana (norte).

Los estadounidenses, hombres y mujeres, raramente se limitan a realizar un solo acto sexual durante sus relaciones, precisaron.

Aunque la penetración vaginal continúa siendo lo más frecuente, numerosos informes sexuales no comprenden ese acto sin una masturbación entre la pareja o la felación. Estas prácticas se encuentran muy expandidas, de acuerdo con esta encuesta, llevada a cabo entre 5.865 adolescentes y adultos de entre 14 y 94 años.

De esta forma, el 78% de los hombres de 30 a 39 años dicen haber sido beneficiados con una felación por parte de su pareja femenina. Del lado de las mujeres, el 59% de las del mismo rango de edad alegan haber recibido sexo oral ('cunnilingus') de su pareja masculina.

Según la encuesta, el 85% de los hombres afirman que su pareja tuvo un orgasmo durante su última relación sexual. Sin embargo, sólo el 64% de las mujeres dicen que efectivamente tuvieron un orgasmo en su última relación.

Este estudio muestra que la mayor parte de los hombres interrogados tienen un orgasmo más a menudo si los actos sexuales comprenden una penetración vaginal. En cuanto a las mujeres, a menudo necesitan de una combinación de actos sexuales, entre los cuales las caricias bucales y una penetración para alcanzar el éxtasis.

Fuente

martes, 24 de noviembre de 2009

Consiente a tu mujer, ¡entérate de lo que les gusta en la cama!




¿Qué podrías hacer para complacer a tu mujer? Lo primero que tienes que tener en cuenta es la preferencia de tu chica.

El órgano de los sentidos ideal para comenzar la excitación es el auditivo. Puedes comenzar con una charla intima, que no debe iniciarse necesariamente en la cama, sino mientras cenan.



Exprésale lo que te gusta de su forma de ser, como piensa, como habla. Dile cuanto te gusta su cuerpo. Si a tu chica le gusta, pon la conversación un poco más candente, subiendo el tono de las cosas que le dices de: ligeramente eróticas a francamente eróticas.

Muestra tu interés por ella. Indícale cómo enciende tu deseo su sola presencia o simplemente pensar en ella. Si sabes que hay alguna música que la “estimule”, no olvides ilustrar su encuentro con su pieza preferida a bajo volumen.



No te olvides del tacto.

Bésala en el rostro, besos largos y apasionados… no en los labios… aún. Sigue besándola por todas partes, no en sus zonas erógenas, solo alrededor. En algunos momentos puedes besarla en los labios, pero solo los labios.

Deja que tus manos tomen posesión de su cuerpo. Bésala ahora profundamente. Acaríciala con suavidad, extensamente. Tócale todo el pabellón auricular, el cuello, los brazos, las axilas, bordea los pezones (tócalos un poco con el dorso de la mano, como sin querer, pero huye de ellos rápidamente), atiende a su vientre, a su pubis, la cara interna de sus muslos, la proximidad de los labios mayores de la vulva, las piernas. Dale la vuelta y recorre su espalda con labios y manos. Muérdele con suavidad la nuca: un pequeño chasquido de placer recorrerá su cuerpo; lo sabrás porque no podrá evitar un ligero gemido.


Bésala profundamente, acaricia sus zonas erógenas: los lóbulos de las orejas, los pezones, el pecho entero, su vulva. Concéntrate con los dedos entre sus labios mayores y menores. Sentirás cómo se incrementa la humedad.

Estimula su clítoris.

Acaricia su clítoris con tu lengua y con tus labios, dale un poco de estimulo, para, luego un poco mas y para nuevamente. Se trata de que se retuerza de placer, y para eso el clítoris es la clave del éxito.

martes, 20 de octubre de 2009

¡No lo intimides en la cama! ¡ENTÉRATE! De las frases que no debes decir en la cama.



1. “Quiero verte dormir”.
Él piensa: a lo mejor si me duerme me corta la melena o me hace algo, ¡mejor me quedo despierto!

2. “¿Estas ahí todavía?” .
Él piensa: será que ella no nota mi excitación. Puedes hacerle que se le baje de un golpe al decirle eso.

3. “¿Eso es todo?” .
Él piensa: será que no le gusto lo que hice. Ahora no se si salir corriendo o buscar un manual de instrucciones.

4. “Mi ex solía…”.
Él piensa: otra vez me habla de su ex, ¿Qué le pasa? ¿será que sale conmigo porque me parezco a él?

5. “Es mi primera vez” .
Él piensa: Ohh! Pero ella cree que yo soy profesor. Mejor le digo que no me siento bien y que lo haremos otro día. No creo que la vuelva a llamar.

6.  “¿Me abrazas?”.
Él piensa: Ya estamos con los cariñitos desde antes y durante el sexo; déjate de abracitos cuando estoy tratando de tener un orgasmo.

7. “He leído en una revista que…”.
Él piensa: oh que nice! Pero en la práctica no hace nada.

8. “Le pasa a todo el mundo”.
Él piensa: odio que me comparen con todo el mundo, ¡acaso soy todo el mundo!